El destacado contendiente de peso gallo Cory Sandhagen ha expresado abiertamente su deseo de un enfrentamiento contra su colega estadounidense Sean O’Malley.
En octubre del año pasado, Sandhagen sufrió una dura derrota por decisión unánime en una pelea por el título contra el entonces campeón Merab Dvalishvili. Esta oportunidad por el campeonato llegó después de su victoria sobre el excampeón de peso mosca Deiveson Figueiredo a principios de ese mayo. Dvalishvili, conocido por su actividad, aspiraba a establecer un nuevo récord de defensas en un solo año, habiendo defendido su título de peso gallo dos veces en la primera mitad de 2025.
Tras la derrota de Sandhagen, tanto él como la comunidad de MMA en general comenzaron a abogar por un combate contra O’Malley. El consenso surgió del hecho de que ambos luchadores habían perdido previamente contra el campeón reinante y de sus reputaciones como strikers de élite, lo que sugería un enfrentamiento muy entretenido con el potencial de un nocaut espectacular, una hazaña que ambos han logrado múltiples veces en la UFC.
El anuncio de la cartelera de UFC 326 incluyó a Sean O’Malley, lo cual era esperado, pero su oponente programado, el canadiense Aiemann Zahabi —quien actualmente lleva una impresionante racha de siete victorias— sorprendió a muchos aficionados.
La pregunta predominante dentro de la comunidad de MMA era por qué O’Malley no se enfrentaba a Sandhagen. El propio Sandhagen ofreció su perspectiva sobre por qué este combate tan esperado no se ha materializado. Él cree que presenta un desafío particularmente difícil para O’Malley, afirmando que la estrategia habitual de O’Malley de mantener la distancia y luchar desde el exterior sería ineficaz contra él. Sandhagen criticó además la preferencia de O’Malley por los «combates de bajo riesgo y alta recompensa», sugiriendo que este enfoque decepciona a los aficionados que prefieren ver a los luchadores asumir mayores riesgos. Concluyó calificando esta estrategia como «patética» y poco inspiradora.

