Sebastian Fundora realizó una declaración contundente en Las Vegas, poniendo fin al desafío de Keith Thurman de manera enfática para retener su título mundial superwélter del WBC. El espigado californiano demostró ser demasiado para el excampeón unificado de peso wélter, forzando la detención en el sexto asalto en el MGM Grand Garden Arena.
Fundora, con su imponente estatura, superó a Thurman en todo momento, confirmando su estatus como un contendiente de élite en la división. La victoria subraya el poder y la habilidad de Fundora, consolidándolo como una fuerza dominante en el boxeo.

