El popular shooter táctico online, Rainbow Six Siege, fue víctima de un severo ataque a su seguridad informática. Este incidente se hizo público cuando numerosos jugadores comenzaron a reportar anomalías en sus cuentas.
El problema se manifestó de manera inusual: los usuarios empezaron a recibir obsequios de forma masiva e inesperada, incluyendo grandes cantidades de moneda del juego, puntos de reputación (Renown) y artículos cosméticos de carácter exclusivo. Sin embargo, la situación escaló al detectarse que varias cuentas estaban siendo bloqueadas permanentemente sin que existiera una razón o infracción aparente.
Cuando Ubisoft detectó estas anomalías, los desarrolladores inicialmente emitieron un comunicado asegurando que estaban trabajando activamente en la solución del problema. A pesar de esto, aproximadamente una hora después de su declaración inicial, la compañía tomó la drástica decisión de desconectar completamente los servidores del juego para contener la situación.
A pesar de la evidencia de la manipulación de inventarios y sistemas de bloqueo, representantes de Ubisoft optaron por no confirmar explícitamente que el incidente se tratara de un ataque directo de hackers. Además, la compañía aún no ha ofrecido detalles sobre si realizará una reversión de los cambios realizados en los inventarios de los jugadores o si se levantarán las suspensiones impuestas a las cuentas que fueron bloqueadas de manera injusta.

