Vie. Ene 2nd, 2026

Mujeres al Timón: Presidentas de Federaciones Nacionales de Ajedrez

Soy mujer, soy presidenta

De las 201 federaciones miembros de la FIDE, solo 13 están presididas por mujeres. En un cambio lento pero constante, cada vez más mujeres están asumiendo roles ejecutivos tanto en el mundo del ajedrez como en el mundo empresarial. La FIDE conversó con cuatro mujeres que dirigen federaciones nacionales de ajedrez sobre el papel que las mujeres pueden desempeñar en este deporte fuera del tablero.

En 1971, la cantante australiana Helen Reddy lanzó la canción «I am woman» (Soy mujer), que en 1972 alcanzó el número uno en la lista U.S. Billboard Hot 100. El famoso coro, «Soy fuerte, soy invencible, soy mujer», se convirtió en un himno del creciente movimiento feminista. Al mismo tiempo, otra historia sobre las voces de las mujeres tomaba forma en el ajedrez: en 1971, la FIDE organizó el primer Interzonal Femenino en Ohrid (en la antigua Yugoslavia), un paso para alinearlo con el sistema de competición masculino.

Al año siguiente, Nona Gaprindashvili defendió su título mundial contra Alla Kushnir por el margen más estrecho. En Skopje, el equipo soviético, con Gaprindashvili y Kushnir en los dos primeros tableros, dominó la Olimpiada Femenina. Ese mismo año, Olga Rubtsova se convirtió discretamente en la primera campeona mundial de ajedrez por correspondencia, y la única persona en la historia en ostentar ambos títulos mundiales (sobre el tablero y por correspondencia). Por primera vez desde Vera Menchik, hablar de mujeres en el ajedrez se volvió más común.

Las mujeres ya estaban abriéndose camino en el tablero, pero estaban casi ausentes en las salas donde se gobernaba el ajedrez. Nona Gaprindashvili, la primera mujer en la historia en obtener el título de Gran Maestra, a menudo se enfrentó al menosprecio de muchos de sus colegas masculinos o de hombres en posiciones de poder.

Volviendo a EE. UU., donde el movimiento feminista global de la década de 1970 fue más prominente, pasaron otras tres décadas antes de que la Federación de Ajedrez de EE. UU. (USCF) eligiera a su primera mujer presidenta: Beatriz Marinello, en 2003.

Beatriz Marinello

Hoy en día, el panorama de las mujeres en el ajedrez es diferente, aunque está lejos de haberse transformado. Según los datos de la FIDE, de las 201 federaciones miembros, solo 13 tienen una mujer presidenta. Aunque sigue siendo un porcentaje pequeño, habría sido impensable cuando Helen Reddy grabó su canción y Gaprindashvili se enfrentó a Kushnir en Riga. Las cosas están cambiando.

Tiempos de cambio

En los últimos años se ha puesto mayor énfasis y apoyo no solo en atraer mujeres al ajedrez, sino en utilizar el ajedrez para ayudarles a mejorar sus propias carreras profesionales.

La FIDE no solo ha incrementado el número y alcance de los eventos femeninos, sino que ha hecho del ajedrez femenino una de sus principales prioridades. Esto se evidencia en la Comisión de Ajedrez Femenino y el nombramiento de Dana Reizniece como Vicepresidenta de la Junta Directiva de la organización. Además, las finanzas de la FIDE han sido supervisadas durante años por Zhu Chen, excampeona mundial femenina, quien es la tesorera de la Federación Internacional de Ajedrez, encargada de fiscalizar el flujo de ingresos y asegurar la transparencia financiera.

La Comisión de Ajedrez Femenino ha respaldado programas que ayudan a los países a construir equipos nacionales femeninos desde cero. Una iniciativa reciente apoyó a nueve federaciones para enviar un equipo femenino a la Olimpiada de Ajedrez por primera vez. Proyectos de desarrollo, como el Desafío «Gambito de Dama» (Queen`s Gambit Challenge), han reunido a más de 580 mujeres de más de 80 países para entrenamiento y apoyo.

Los desafíos que enfrentan las mujeres en el ajedrez —ya sean como jugadoras o como responsables en organizaciones— son los mismos que enfrentan en el mundo de los negocios. Un informe del Foro Económico Mundial señala que, si bien las mujeres constituyen una gran parte de la fuerza laboral, representan una proporción mucho menor del liderazgo sénior. El informe «Mujeres en la Sala de Juntas» de Deloitte (marzo de 2024) indica que las mujeres ocupan menos de una cuarta parte (23.3%) de los puestos en las juntas directivas a nivel mundial.

Al igual que las empresas, las federaciones de ajedrez operan en este mismo mundo. Son organismos deportivos, pero también empleadores, organizadores de eventos e instituciones públicas. Cuando las mujeres asumen la presidencia en estas organizaciones, no son solo símbolos, sino también tomadoras de decisiones en un sector que da forma a cómo millones de niños y jóvenes se encuentran por primera vez con el juego.

De Campeona Mundial a Presidenta de Federación

Pocas historias conectan mejor el camino de «Soy mujer» a «Soy presidenta» que la de Xie Jun.

Comenzó jugando al ajedrez chino a los seis años. A los diez, cambió a lo que en China llaman «ajedrez internacional», y a los dieciséis ya estaba en el equipo nacional. En 1991, se convirtió en Campeona Mundial Femenina, la primera campeona mundial de fuera de Europa. Recuerda ese momento en términos sencillos, diciendo que nada se compara con ver tu bandera nacional izada por primera vez en un encuentro por el título mundial. Paralelamente a su carrera ajedrecística, Xie Jun cursó un doctorado en psicología, una combinación extremadamente rara en el mundo del ajedrez.

Su transición del tablero a la sala de juntas fue gradual: después de jugar, comenzó a entrenar, luego enseñó en la universidad y trabajó como administradora deportiva. En 2024, se convirtió en la Presidenta de la Asociación China de Ajedrez.

«Cada ascenso se sintió como un `siguiente movimiento` lógico en un tablero más grande; si quieres cambiar las reglas, tienes que ayudar a escribirlas», señala Xie Jun.

Xie Jun

Xie Jun realizando el primer movimiento ceremonial en el Campeonato Mundial Femenino de 2025.

Sobre la eterna cuestión del equilibrio entre vida profesional y personal, Xie da una respuesta simple: «Trato la vida como una partida larga con dos relojes: familia y carrera. Si trabajas lo suficiente y pones tu corazón en ello, definitivamente puedes lograr un equilibrio».

Su consejo para las mujeres jóvenes que buscan roles de liderazgo en el ajedrez es práctico:

  • Juega fuerte: tu mejor credencial es tu rendimiento. La competencia silencia el prejuicio.
  • Construye redes: encuentra tanto aliadas femeninas como mentores masculinos; el ajedrez es un deporte de equipo que se juega un tablero a la vez.
  • Mantente educada: las federaciones de ajedrez necesitan profesionales, no solo exjugadoras.
  • Contribuye (Pay it forward): una vez que alcances un asiento en la mesa, ayuda a otra a subir contigo. Como en el ajedrez, convertimos un peón pasado imparable en una reina.

La historia de Xie Jun muestra una trayectoria: la de una jugadora superior convertida en administradora. La mayoría de los otros caminos, sin embargo, comienzan lejos del escenario del campeonato mundial.

Buenas noticias desde Marruecos

En Marruecos, Bouchra Kadiri es la primera mujer en ocupar la presidencia de la federación de ajedrez de su país. Su historia comienza con su nombre. En árabe, `Bouchra` significa `buenas noticias`. Su padre lo eligió porque el día que ella nació, él ganó un campeonato de ajedrez. Desde ese momento, el juego fue parte de su identidad, ligado tanto a su nombre como a un padre apasionado por el ajedrez.

Se convirtió en la primera mujer campeona de Marruecos en 1984. Al año siguiente, ganó una medalla de bronce en el Campeonato Árabe. Como señala, el ajedrez para ella «ha sido más que una pasión personal: ha sido una misión». Desde la glamurosa celebración de los 100 años de la FIDE hasta llevar tableros de ajedrez a pueblos y laderas del Marruecos rural, Kadiri está difundiendo el espíritu del ajedrez como una herramienta para unir a las personas.

Este largo trabajo en la base de la carrera ajedrecística la llevó a la posición que ocupa hoy. Describe su elección como presidenta de la Real Federación Marroquí de Ajedrez como el resultado de una mezcla de pasión, experiencia y voluntad de servir a la comunidad. Enfocada en aportar estructura y formalidad a la organización, bajo su liderazgo el número de clubes registrados pasó de 12 a 39, un aumento histórico.

Bouchra Kadiri con Patrick Van Hoolandt y Magnus Carlsen

Bouchra Kadiri con Patrick Van Hoolandt y Magnus Carlsen.

Equilibrar el trabajo en la federación, la vida personal y otros deberes no es sencillo para ella. Hablando como una ejecutiva experimentada, Kadiri dice que confía en una organización estricta y un equipo fuerte, y que el apoyo de su familia es crucial. Ella llama a este equilibrio «un arte estratégico» donde cada movimiento cuenta y donde el equilibrio se construye paso a paso con paciencia y determinación.

«Quiero transmitir: Es posible estar comprometida, activa y presente en varias áreas a la vez, siempre que se trabaje con método y pasión».

“El liderazgo no es solo una posición», afirma, «sino un compromiso con los demás, para alentar, apoyar e inspirar a quienes te rodean, mientras te mantienes fiel a tus valores».

Una presidenta islandesa moldeada por dos generaciones

En Islandia, el camino de Johanna Bjorg Johannsdottir también tiene sus raíces en la historia familiar. Le enseñaron a jugar su padre y su bisabuelo, se unió a un club escolar a los ocho años y se enamoró tanto del aspecto competitivo como del social del juego.

En el caso de Johanna, tuvo una precursora familiar en la administración del ajedrez: su madre fue miembro de la junta directiva de la Federación Islandesa de Ajedrez, y a través de ella, Johanna se interesó en cuestiones de gobernanza y equidad. Recuerda que ver a la primera mujer presidenta de la federación fue un momento definitorio. Le mostró de manera concreta lo que era posible.

A diferencia de los casos de Xie Jun o Bouchra Kadiri, el camino de Johanna comenzó casi inmediatamente en el lado organizativo del ajedrez. Cuando era adolescente, ayudó en grandes torneos juveniles. Después de la escuela secundaria, enseñó ajedrez, especialmente a niñas, y se centró en mejorar las oportunidades para ellas y para las mujeres. Ayudó a establecer sesiones de entrenamiento reservadas para niñas y trabajó en el fortalecimiento de la estructura del equipo nacional femenino.

Jóhanna Björg Jóhannsdóttir y sus estudiantes

De izquierda a derecha: Jóhanna Björg Jóhannsdóttir, Emilía Klara Tómasdóttir (Sub-8), Katrín María Tómasdóttir (Sub-12) y Guðrún Fanney Briem (Sub-16). La foto fue tomada en el Campeonato Juvenil de Islandia de 2023. Las tres niñas son estudiantes del grupo de entrenamiento solo para niñas de Johanna, y cada una ganó el título femenino en su respectiva categoría de edad.

En 2020, fue elegida vicepresidenta de la federación, presidió la Comisión de Mujeres y continuó trabajando como árbitro y como jugadora en el equipo nacional femenino. Después de terminar su título en psicología y adquirir experiencia profesional, decidió postularse para presidenta y fue elegida en 2025.

Ella dice que está más orgullosa de «defender a las niñas y mujeres en el ajedrez y ayudar a crear espacios donde se sientan apoyadas y tomadas en serio, y que esto siempre ha significado más para ella que las medallas o los títulos».

Ser psicóloga a tiempo completo y presidenta de una federación de ajedrez es una combinación exigente. Para mantener el equilibrio, practica cenas familiares regulares, lo que la mantiene conectada. Su consejo para las mujeres jóvenes que desean roles de liderazgo es claro: «Sé valiente y confía en que tu voz importa. No tengas miedo de decir lo que piensas, de compartir tus ideas, de señalar lo que se puede mejorar y de participar en el ajedrez en cualquier función que te interese. La confianza crece a través de la participación, y tu voz importa».

«No tienes que ser Gran Maestra para generar impacto»

Para muchos en el mundo del ajedrez, el juego ha sido parte de la vida familiar desde la infancia. Pero no para todos. TrisAnn Richards aprendió ajedrez en la escuela secundaria, pero fue solo en la edad adulta cuando se involucró realmente en el deporte. Pasando de voluntaria a Presidenta de la Federación de Ajedrez de Santa Lucía, ha posicionado a Santa Lucía como uno de los miembros más activos de la FIDE en el Caribe.

«El ajedrez se convirtió en una forma significativa para mí de conectar con otros, construir comunidad y formar amistades duraderas», comenta.

En una región donde el atletismo y el críquet tradicionalmente dominan el deporte, llevar el ajedrez a la vanguardia no es tarea fácil. Aun así, aprovechando la oportunidad presentada por el Desafío «Gambito de Dama» —que ayudó a varios países a presentar equipos femeninos en la Olimpiada de Ajedrez de 2024— y a través de proyectos similares, el ajedrez ha ganado mayor prominencia en Santa Lucía y en todo el Caribe. Esto abrió nuevas oportunidades para desarrollar el deporte.

TrisAnn Richards

«Estoy orgullosa de que las mujeres que ingresaron a nuestros programas como principiantes se hayan convertido en jugadoras nacionales, árbitros, instructoras y líderes de federación. Más allá del ajedrez, estoy orgullosa de ser una mujer de una pequeña isla caribeña que está generando un impacto positivo en el escenario global», dice Richards, quien también trabaja en odontología. Administrar dos carreras no es fácil, pero «la fe, los amigos y el bienestar personal me mantienen en tierra», explica.

Para aquellas que buscan encontrar su camino si quieren involucrarse en el ajedrez, Richards tiene un mensaje simple pero sólido: «No tienes que ser Gran Maestra para generar impacto».

Su consejo es claro: no esperes a que te inviten. Da un paso adelante y actúa como si pertenecieras, porque lo haces. Desarrolla competencia real. Aprende cómo funciona el sistema, desde el juego en sí hasta las estructuras que lo gobiernan.

De la representación al poder

Las historias de Xie Jun, Bouchra Kadiri, TrisAnn Richards y Johanna Bjorg Johannsdottir son muy diferentes, mostrando diversos caminos que existen en el mundo del ajedrez.

Pero todas comparten algo importante: vincular su propio camino con la próxima generación. Xie Jun habla de convertir un peón pasado en una reina y de levantar a otros una vez que se obtiene un asiento en la mesa. Bouchra Kadiri habla de liderazgo como un compromiso continuo con quienes te rodean. Johanna Bjorg Johannsdottir dice que lo que más importa no son las medallas, sino crear espacios donde las mujeres puedan sentirse apoyadas.

Si bien los datos generales sobre las mujeres en el ajedrez y en los negocios muestran que hay muchos desafíos por delante, al mismo tiempo, el apoyo a programas de desarrollo dedicados está creciendo, lo que sugiere que el futuro puede ser diferente al pasado.

En 1972, las palabras «Soy mujer, escúchame rugir» eran un desafío a un mundo dominado por los hombres debido a su género y estereotipos, no debido a la habilidad. En 2025, con un número creciente de mujeres en las salas de juntas y con trece federaciones nacionales de ajedrez lideradas por mujeres, el desafío es más específico. Uno de sus elementos clave es asegurar que esto no sea una fase pasajera, sino parte de un cambio más amplio en quién juega, quién decide y quién da forma al juego durante los próximos cincuenta años.

By Miguel Ángel Oriol

Miguel Ángel Oriol trabaja en Sevilla, especializándose en deportes olímpicos. En 15 años de periodismo, ha creado una red única de contactos en el mundo del deporte. Sus reportajes se caracterizan por su atención al detalle y profunda comprensión de diferentes disciplinas deportivas.

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