Khamzat Chimaev, campeón de peso mediano, registró 185 libras justo 20 minutos antes de la hora límite para su pelea titular contra Sean Strickland en UFC 328. Según su amigo cercano y compañero de entrenamiento Arman Tsarukyan, Chimaev tuvo que perder casi 21 kg para esta contienda.
Tras la ceremonia de pesaje, Chimaev mostró una notable falta de energía, incapaz de interactuar con su equipo o la prensa, luciendo extremadamente agotado. La pérdida de peso fue visiblemente drástica para el luchador de origen checheno y emiratí.
Por otro lado, Sean Strickland fue uno de los primeros en subir a la báscula y cumplir con el peso reglamentario.
Al observar el lenguaje corporal de Chimaev después de su pesaje, Daniel Cormier expresó su inquietud, comentando:
«Se ve bastante abatido, amigo. Le duele. ¿Cómo hizo este hombre para dar el peso? Está miserable. Se ve tan delgado.»
Chimaev ya ha manifestado su deseo de que esta sea su última pelea en peso mediano, prefiriendo ascender a la división de 205 libras en su próximo combate.
Además, Bryce Mitchell sugirió que la báscula en el pesaje de UFC 328 pudo haber sido manipulada, afirmando que Khamzat Chimaev nunca dio el peso. Mitchell declaró:
«Ese tipo no dio el peso. Nadie me va a convencer, hermano… es toda una mierda. [Khamzat] recibe un trato especial… no dio el peso y creo que Sean ya es el campeón. No quieren que gane porque no pueden controlar lo que dice y él ama a América.»
Varios internautas también señalaron que la báscula marcaba 185 libras antes de que Chimaev subiera a ella, y que la comisión nunca ajustó el peso, lo que llevó a que la barra permaneciera fija en la marca superior.
