
Chael Sonnen ha puesto un freno a la creciente rivalidad entre Sean Strickland y Khamzat Chimaev, cuestionando si el contendiente de peso medio cruzó una línea al amenazar con disparar al campeón defensor en redes sociales antes de UFC 328.
La tensión entre Chimaev y Strickland ha ido en aumento durante meses. Lo que comenzó como una típica charla previa a la pelea cambió drásticamente cuando Strickland dejó claras sus intenciones: estaría armado cuando Chimaev llegara y no dudaría en usar el arma si era emboscado por su equipo.

Chael Sonnen explica por qué el comentario de Sean Strickland ‘Voy a dispararte’ cruzó la línea antes de UFC 328
“Sentí que el comentario ‘Voy a dispararte’ le quitó parte de la diversión”, explicó Sonnen. “Desearía que esa frase no se hubiera usado”. El miembro del Salón de la Fama añadió: Strickland no está simplemente hablando por hablar. “Por cierto, no sé si bromeaba. Él es alguien que practica sus derechos de la Segunda Enmienda. Tiene porte oculto. Está entrenado con un arma”. Strickland tiene de hecho los medios legales y prácticos para hacer lo que dice, lo que transformó toda la dinámica de la confrontación.
“I felt like the ‘I’m going to shoot you’ comment took some of the fun out of it. I wish that phrase wasn’t used.
By the way, I don’t know that he was kidding. He’s someone who practices his Second Amendment rights.
He does have a concealed carry. He is trained with a weapon. I… pic.twitter.com/A4Uz2Apj28
— Ariel Helwani (@arielhelwani) May 4, 2026
Ariel Helwani expresó su preocupación de que la escalada pudiera salirse de control antes de la noche de la pelea, temiendo que la UFC pudiera necesitar cancelar el evento por completo. Sonnen, quien apareció en The Ariel Helwani Show, ofreció su perspectiva sobre por qué este momento en particular se sintió diferente de la típica charla basura que define la promoción de MMA.

La principal preocupación de Sonnen se centra en dónde se encuentra la línea entre la exageración y la realidad. A lo largo de su carrera, el luchador retirado se involucró en acaloradas rivalidades, pero no se enfrentó a confrontaciones que pasaran de palabras a altercados físicos. Él entiende el entorno íntimamente. Sin embargo, incluso con esa experiencia, la introducción de armas en la ecuación representa un territorio inexplorado para la promoción moderna de la UFC.
“No me gusta ese tema”, concluyó Sonnen con respecto a las implicaciones de la declaración de Strickland.

